viernes, 10 de diciembre de 2010

ARRUGAS

Dedicado a mi padre, que hubiera cumplido 90 años


.
Qué extrañas las arrugas imponentes
de tus huesos
temblando el calcio por los años
que no tienes y te cuento, y te pronuncio.

Noventa puñetazos en la fecha
señalados, y treinta caracoles, treinta,
que no llegan
como treinta monedas traicioneras,
como treinta aldabonazos.

Te quise adjudicar todas las deudas
y hacerte reo por faltarme tanto y cuánto
-sobre todo cuánto-
de tus dedos a mis canas sin remedio.

Ahora que no puedo imaginarte
siendo un viejo paso a paso
te adjudico una arruga por diciembre
de regalo, y la cuelgo profunda
entre mis gestos.



...

4 comentarios:

Bletisa dijo...

Emociona tu poema Ignacio, es precioso.
Cuesta leerlo sin sentir que entras en la más profunda intimidad de tus sentimientos.

"Qué extrañas las arrugas imponentes
de tus huesos...

te cuento y te pronuncio"

Es precioso y te lo cogeré prestado.

Ignacio dijo...

Ya sabes Bletisa que siempre puedes coger lo que quieras. No sólo porque para eso están aquí los poemas, sino porque además, tú los realzas y les das vida. Así que siempre agradecido.

Charcos dijo...

nunca una arruga fue tan hermosa

Laura Caro dijo...

Es un poema impresionante.
Te felicito.
Llega hondo y estremece.
Saludos.