lunes, 9 de agosto de 2010

DESPUÉS

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Después de tanto amor, amor,
me insulta el miedo,
derrotado por dos, efervescente;

con tanto sol en los costados
y nada dentro, dentro
de mis paredes grito sin soporte,
ni argumentos, ni celajes.

¿Por qué persigo el duelo
de los viejos, viejos
de impávidas mañanas?

Después de todo, amor, dolor,
quedan tus playas.



...

2 comentarios:

Laura Caro dijo...

Tener una playa es mucho.
Saludos.

PalomaGrace dijo...

Me ha encantado pasearme por tu casina,Ignacio. Tus letras son cálidas,como hoguera en invierno.

Abrazos,estimado poeta.