sábado, 7 de febrero de 2015

Hoy me he puesto a repasar viejos poemas y se me ha ocurrido subir este. Es uno de los primeros, un poema de "juventud" por decirlo de alguna manera. Bueno, tiene su cosilla. A ver que os parece.
























EL COMETA Y LA TIERRA
(Poema de amor cósmico)

Por millones de años la rondaba
como eterno carrusel que iba y venía.
Eran promesa de fuego sus miradas,
un anhelo de encuentro y de caricias.

Y al fin un día, oh gravedad amiga,
cediendo a esa fuerza que atraía,
cayó en su seno y explotó a la vida.

Ella, ardiente de amor, se abrió dolida,
lo recibió en su cuerpo, trepidó en temblores;
con lava de volcanes se lamió la herida
y, feliz, gimió con gritos ancestrales.

Después la Tierra se quedó dormida
en plácido gozo de amor sumida.
Y él, corazón de estrella, mineral pesado,
habitó en el centro de su amada
por siempre, fundido y derramado,
con profundo reposo complacido.


***

1 comentario:

Pepi dijo...

Un poema de juventud al que se le puede sacar el máximo jugo. Aunque le "sobren" algunas cosillas, tiene todos los ingredientes para ser un gran poema.

Todos tus poemas tienen algo de especial y éste, no carece de ello.

He sonreído al leer, porque en estos días, yo estoy haciendo lo mismo con los míos.

Para bien y para mal, algunas veces me pregunto si he sido yo quien ha escrito tal cosa.

Un abrazo paisano.