martes, 10 de febrero de 2015

Por razones que no vienen al caso, llevo la semana emocionalmente intensa y melancólicamente reflexiva... así que me acuerdo de muchas cosas, y entre otras muchas de los primeros pasos de mis hijos. Aquí os dejo un poema.























HIJOS


Parece que siempre ha sido así,
y nada es más lejano.
La casa entera estuvo prevenida
sabiendo que faltabais.
Los espejos os guardaban en la sombra
y asomabais a mi espalda
burlones y asombrosos sin que os viera.

Ya lloráis la tarde a cada rato
para dejar bien claro que sois la misma boca,
el mismo charco repleto de tropiezos,
la razón poderosa por vivir
de frente al barro y la llovizna.

De bálsamo y cantueso
se rinden nuestras manos,
nos babeáis las venas
con besos de plátano y yogurt,
hacéis del alfabeto una lección llena de sopas...

...y dos más dos serán otra vez dos
cuando os marchéis.



***

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