miércoles, 12 de mayo de 2010

EL HOMBRE HECHO DE TULIPANES

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Siempre sospeché de su mirada,
cambiante como la niebla.
Tampoco era corriente ese perfume
matizado de Holanda y libertad.
Si preguntáis por el color de sus cabellos,
habrá quien piense gris tono cobrizo
y amarillo, o acaso azul cobalto.

De sus maneras destaco su cimbreo
a junco y espadaña, y el tacto verde picazo
en terciopelo.

Por primavera se erguía más crecido
con algo de luz en los andares
y una frescura vegetal entre los dientes.

Huyó saltando zanjas y horizontes
mientras los dueños del pudor
gritaban piedras sin modales
grabadas con un sello:

!MARICÓN!

-En mi calle se escondían asustados,
dos pétalos de fiesta
y el dueño de un suspiro-



...

2 comentarios:

Kable dijo...

Un saludo pero eso de Maricon hoy en dia es politicamente incorrecto te dirian me gusto jajajaja

Ignacio dijo...

Es una alegría encontrarte por aquí, Kable.
Y sí, es politicamente incorrecto, como debe ser.

Saludos