miércoles, 23 de noviembre de 2016

Hay días que vienen con daño, a veces. A veces son meses, a veces años. Este poema es de los primeros y tiene mucho de ingenuidad. Probablemente ya lo habré puesto alguna vez, pero no importa, hoy me lo piden el cuerpo y las ganas de sacar una sonrisa o un deseo a ti, que lees estos versos..

























A VECES ME GUSTA TANTO LA VIDA


A veces me gusta tanto la vida que muero en los temores
de perderla, a veces.

Y es tan así que cuando quiere abrasarme la penuria
me inundo de montañas y de nubes,
cabalgo cielos, apreso soles, me baño en viento y espirales,
sonrío lunas, dibujo estrellas, amago versos y río;
río como sólo ríen, cuando ríen, los que viven serios.

Y me quiero vivo, intenso, para escribir de amores,
de sueños y fronteras, de ayeres, de lluvias imposibles
como besos; y pienso, pienso en brazos y paseos
caminando sobre aguas que sacian, a veces, la sed de mi horizonte;

y entonces siento que estoy vivo, y vuelvo a ti,
a ti, cintura y tiempo.

(Después, aún me gusta más y más me muero).


***